Mujer huye con tanda de 27 millones de pesos en Nuevo León
Más de 50 personas acusan haber perdido sus ahorros en un esquema de tandas que habría dejado un daño económico de hasta 27 millones de pesos, tras la desaparición de Ingrid “N” semanas antes de Navidad.
Lo que inició como una alternativa para obtener rendimientos rápidos, basada en la confianza construida durante años, terminó en molestia, incertidumbre y pérdidas económicas para decenas de personas. Al menos 50 afectados en Nuevo León y otros estados del país denuncian haber sido víctimas de un presunto fraude millonario a través de un sistema de tandas, cuyo monto total podría alcanzar los 27 millones de pesos.
La principal señalada es Ingrid “N”, quien habría desaparecido semanas antes de las fiestas decembrinas. De acuerdo con los testimonios, la mujer dejó su domicilio, cortó toda comunicación, dejó de responder mensajes y desde entonces no ha sido localizada. Incluso, señalan, sus familiares también resultaron ilocalizables, lo que incrementó la preocupación entre los participantes.
Las alertas se encendieron cuando los pagos comprometidos dejaron de llegar. Días antes del 26 de diciembre, Ingrid “N” publicó un video en su cuenta de Facebook solicitando a quienes tenían retrasos en sus aportaciones que se pusieran al corriente para poder cumplir con los compromisos. Ese mensaje fue la última señal pública que se tuvo de ella.
Tras ello, los depósitos se detuvieron por completo y la inquietud se transformó en enojo colectivo. El caso comenzó a cobrar fuerza en redes sociales, donde las víctimas compartieron sus experiencias y alertaron sobre la desaparición de la organizadora.
Verónica “N”, una de las afectadas, relató que perdió más de 500 mil pesos, además de mantener compromisos pendientes por otros 380 mil pesos. Explicó que llevaba varios años participando en las tandas organizadas por Ingrid “N” y que nunca había tenido problemas previos, lo que reforzó la confianza en el esquema.
Según los testimonios, la organizadora no solo manejaba dinero en efectivo, sino que también ofrecía productos electrónicos y artículos para el hogar a precios accesibles. Con el paso del tiempo, el modelo habría evolucionado hacia un esquema tipo pirámide, en el que se solicitaban aportaciones cada vez más altas, desde 50 mil pesos hasta 2 millones de pesos, con la promesa de ganancias rápidas.
“Al principio eran tandas normales, pero después empezó a aumentar las cantidades con la idea de que se ganaría más”, explicó Verónica. Otro de los problemas señalados es que no existían contratos ni documentos que respaldaran formalmente las operaciones.
En redes sociales se ha impulsado una campaña para localizar a Ingrid “N”. Algunas publicaciones aseguran que el esquema operaba desde hace más de 15 años, lo que habría fortalecido la credibilidad entre los participantes. Otras acusan que la presunta responsable se llevó más de 20 millones de pesos, afectando gravemente la economía de decenas de familias.
Hasta el momento, la Fiscalía de Nuevo León ha confirmado al menos cuatro denuncias formales, aunque se prevé que el número aumente conforme más personas acudan a presentar su querella.
“Confiábamos porque nunca había quedado mal. De repente dejó de pagar y ya no supimos nada. No sabemos qué pasó”, expresó otra de las víctimas, quien señaló que existen afectados que reclaman montos aún mayores, incluso de varios millones de pesos.
